sábado, 26 de octubre de 2013

La genética está ahí

                                           III

                                                                   Curiosa anécdota de familia
Coronel Atanasio Romero Maldonado 

Entre las anécdotas está en primer lugar 
el cambio de apellido
de Ponce de León a Maldonado, por dos 
generales hermanos.

“Reclamando uno de ellos, por su sobrino 
que fue castigado en la Escuela Militar, 
al otro General.

- Dice Rumualdo a su hermano:
“…Cómo envías a calabozo a tu sobrino, 
el hijo de nuestra hermana?...

Contesta el otro General:
-“En casa, somos tío y sobrino, en la Escuela, 
somos cadete y General”.

Por tanto, mi tatarabuelo Rumualdo, 
le dice a su general hermano:
…”Si así lo tratas, como un particular, 
desde hoy no seré más
–Ponce de León,
por la dureza del apellido de mi padre
sino Maldonado-
con gran orgullo, al noble apellido 
de mi madre”.

¡No a la guerra y al aborto!

La genética está ahí

II
Durante el vergonzoso nueve de abril*, mi abuelito
hubo de refugiarse, pues era perseguido por el populacho liberal”
para matarlo; debió huir y ampararse, por ser contrario político
de los seguidores de Jorge Eliécer Gaitán, pues de los
auténticos liberales fue su relacionado o personal amigo.

Mi parentela, también dejó de reír...
Cuando se acercaban las elecciones 
mi abuelito Atanasio movía
las masas políticas del partido 
Conservador, al cual pertenecía,
mas su nivel social y cultural, 
le permitía interrelacionarse 
con todo el Gobierno y era apreciado 
por quienes componían 
el partido liberal.

Lo que es el pueblo, jamás se 
entera de este tipo de relaciones
sociales y comadrazgos; ellos, 
dado su bajo nivel cultural,
se convierten en la “chusma” 
de un pueblo democrático.
Son los actuales infiltrados en las
universidades, los encapuchados
de las “papas-bombas”, los 
violentos, los disimulados criminales,
en otras palabras, son a quienes 
les damos el nombre de vándalos,
pues cometen toda clase de abuso 
de -lesa humanidad-, que
a todo Gobierno le conviene sostener,
aunque aparente la contraparte.
Esta gentuza actúa en contra 
de la civilización, del civismo,
valga la redundancia, 
del nacionalismo.

Teresa y Esperanza Bazzani
Son los mismos que cuando no hay 
“huelgas”,
que ahora llaman marchas,
Llenan de grafitis toda la ciudad, 
botan basura a los canales
 o con disimulado acto, no utilizan 
“correctamente”,
las canecas de reciclaje que están 
colocadas en los lugares
públicos (3), asaltan apartamentos 
y casas, maltratan infantes;
son la vergüenza de una sociedad, 
que cambia el nombre del delito,
del vandalismo, según el criminal  programa, 
para proporcionarse ingresos fáciles.

El 9 de abril de 1948 
se oscureció la patria! No la gente,
ellos tuvieron que esconderse, huir
o refugiarse. La oscuridad la hizo 
el populacho y hoy, después 
de más de 65 años se 
llaman far, eln, encapuchados, 
infiltrados, vándalos y
grafiteros, gente no cívica. 
Puede haber muchos más lo desconozco.

El país produce productos de toda índole, -Somos El Dorado-
los corruptos políticos venden el estado. Los pocos nacionalistas
se comprometen; los de turno trafican; los estudiosos buscan la forma
para que el estrato tres suba el nivel cultural; los intermediarios negocian.

Los prisioneros inocentes y culpables que tienen derecho
a superarse bajo su detención, no gozan de estas oportunidades
educativas, que les pueden permitir un certificado técnico o
tecnológico, mientras purgan su pena, por la indiferencia de los
directivos del Sena, que permite el comercio de los guardianes,
con el visto bueno de los directivos.

Quién puede superarse en el hacinamiento y la pobreza?
¡Nadie!
De qué beneficios disfrutan los reinsertados?
De todos…

¡No a la guerra!                                    ¡No al aborto!
*Se acabó mi risa...
 y mi familia fue afectada.
3 – Negligencia del manejo que se da 
a las canecas de reciclaje.

jueves, 24 de octubre de 2013

La genética está ahí

En mayo 07, con motivo del día de san Atanasio,
recordé a mi abuelito, el padre de mi madre.
I
Mi abuelito Atanasio
Pensar en él fue encontrarme, 
no con un pasado lejano,
sino por el contrario con el lindo 
presente de saberme su nieta,
meditar en sus virtudes y 
cualidades morales. 
Detenerme en la
única y franca risa, que vi en su rostro, 
durante mi adolescencia,
lo que me hizo analizar que por 
esas décadas la gente mayor
no sonreía, por aquello de,
 no bajar la autoridad.

Dije –“risa franca”- 
porque aunque solo fue una,
observé su calidez, su hermosa dentadura 
y mostachos, que circundaban 
sus labios, para dejar en mi mente 
su distinguido rostro,
que sabía disimular una ternura sin par.

Mi madre Susana N.Y. 
Cuando nos visitaba llegaba 
cargado de presentes para la 
familia; degusté durante la 
infancia, los huevos de las 
gallinas Minorca, Sarabeada 
y Rode Island, que nos 
llevaba, para que las
cuidáramos en el solar de casa. 
Las frutas y panes también 
despertaron el interés de 
verlo llegar; los niños son así.

Yo lo acompañaba a la misa 
dominical de las 8 de la mañana,
porque mi madre iba a la de 12 m. 
y aunque la intención
y orden de mi madre era –cuidarlo-, 
él no permitía que le diera la mano
al bajar los andenes.

Contaba algo así como 74 años, antes 
de que se le incapacitara, después de la 
cirugía practicada en la Clínica Santa Bárbara 
del Seguro Social, y en el Hospital San José, 
dónde lo llamaban “Patriarca”.

Atanasio Romero Maldonado (1), era nieto del General Rumualdo 
Ponce de León Maldonado y sobrino-nieto del hermano de éste, 
también General del Ejército.

Nació por el año 1880, tomando la cuenta de que murió de 75 años,
el 5 de octubre, de 1955, a las 5 de la tarde.

Fue compadre de Don Marco Fidel Suárez, presidente de la República
de Colombia, escritor y poeta colombiano, quien aportó lo mejor
de nuestro idioma castellano, a la Academia Colombiana de la Lengua.
Autor de los Sueños de Luciano Pulgar (2), cuyo aparente protagonista,
es mi abuelito.

Abanderado de la Batalla de Palonegro, en la Guerra de los Mil Días,
Diplomático militar en Puerto Limón, Costa Rica
y Coronel del Ejército Nacional.

¡No a la guerra y al aborto!


Notas al margen:
1) Anécdota, cambio de apellido.
2) En la autobiografía de Don Marco Fidel Suárez.

martes, 15 de octubre de 2013

Disciplina para el alma

                                                  Tengo que 
                                                 domar:
Dos halconespor ojos,
dos águilas, por manos,
dos conejos, por pies,
un asno, por cuerpo,
         un león, por corazón,  
una serpiente, por lengua.

Y, aplicar la siguiente recomendación 
de Santa Teresa de Jesús:
Nada te apure.
Nada te espante.
Todo se pasa.
Dios no se muda.
La paciencia, todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta,
solo Dios basta.


¡No a la guerra, ni al aborto!


martes, 1 de octubre de 2013

Memorias...y gratitud

DIOS ME DIO, NO SOLO LA VIDA… V
Da a mi ser todos los ángeles médicos que, de forma casual, 
aparecen en mi vida en las necesidades propias y de mis hijos. 
Todos han sido –mis amigos-y  protectores.

Mi medico del alma, Jorge Enrique Pava Piedrahita.
El Dr. Oscar Gómez León, quien recibió a Rolando, 
sin haber sido el médico del prenatal. Médico Pediatra no tuvo, 
sin embargo el último que lo vio fue el Dr. Andrés Linares...
Dr. Gabriel Acuña, quien recibió a Santiago, sin ser el médico en el prenatal. 
Pediatra Dr. Rafael Acuña?
El Dr. Iván Alirio González, quien recibió a las niñas. 
Fue mi ángel, médico y amigo.
El Dr. Héctor Páez Romero, pediatra de Sara y Susana, 
médico, profesor y amigo.
Médicos posteriores los pediatras de Colsubsidio, para Santy 
y los de Confenalco, para mis tres hijos, destacada la 
Dra. Manuela, Psicóloga, la Dra. Rocío Ramón de Rico 
y el Dr. Navarrete, odontólogos.
En el Hospital Lorencita hubo médicos, con blusa de ángeles, 
en la cirugía de Susana.

Pinceladas de Susana

En el Hospital Méderi, muchos 
ángeles dedicados a Susana; 
liderando, el Dr. Nelson Ferney Sierra Buitrago; comprometidos 
en su 
recuperación, todos los que 
la atendieron.
Quedan deudas morales con 
Gina Paola, terapeuta respiratoria, 
Mariana Cantor Ayala 
y Diana Villamil Gutiérrez, 
además del cuerpo de enfermeros 
en todas las áreas.
Un directivo vestido de Arcángel, el Dr. Juan Carlos Rodríguez.

También el Padre de la capilla.

Doris y Susana


Todo testimonio es corto, 
pequeño, a la bondad de la 
voluntad de Dios, 
respecto de los médicos que 
han tenido que ver en la salud 
de mis hijos y la mía.
En los consultorios también 
ha habido ángeles, 
que no se detienen a la 
sesión médica, sino que sacan 
de sí, su “corazón samaritano”, 
tal es el caso de la Dra. 
Edith Marcela Avendaño.

¡Lástima grande!
No nombrarlos a todos.

                                                                                                                                   
 "El anterior detalle
no es único para sentir 
que las personas nacemos 
con un Ángel Custodio…"


En el pasaje que debo recorrer hasta ahora, solo ha habido 
una adversidad médica, que todavía duele y una, que está superada.

¡No a la guerra, ni al aborto!